Consecuencias de un mal descanso para la salud - Blog Nubett

Consecuencias de un mal descanso para la salud - Blog Nubett

“¿Qué me pasa que duermo pero no descanso?” Es una pregunta que cualquier persona puede hacerse. Cuando se llega a tal nivel de mal descanso, lo mejor es intentar resolver el problema. Descanso y salud van juntos, y sin un sueño reparador nuestra “batería” siempre está “con una línea roja”.

Hay personas que duermen poco porque creen que así ganan tiempo de vida (en el fondo creen que dormir es una pérdida de tiempo). Pero eso es un error, e incluso es al revés. Las investigaciones indican que mientras menos tiempo durmamos, menos tiempo de vida tendremos. Lo mejor es que tomes los consejos que damos en este artículo para recuperar los hábitos saludables de descanso.

¿Qué pasa si no descansas lo suficiente?

Descansar es tan importante, que en verdad seguir vivos depende de ello. Percibir en orden y poder funcionar con eficiencia como seres vivos, requiere que sepamos mantener la estrecha relación entre descanso y salud. Una “epidemia” de mal descanso como la que fomenta la prisa de la vida contemporánea, nos desgasta como especie y, de un modo u otro, provoca que el mundo vaya mal. Normalmente un mal descanso puede generar:

·        Malhumor

·        Irritabilidad

·        Depresión

·        Confusión mental

·        Fatiga crónica

·        Neurastenia

·        Bajo rendimiento académico o laboral

·        Torpeza con los objetos

·        Somnolencia diurna

·        Ataques de sueño

·        Falta de coordinación física y mental

·        Problemas de concentración y de memoria

Eso por no ser alarmistas, y decir que un porcentaje de accidentes de trabajo y automovilísticos, se deben a que la persona sufre de mal descanso, con varias de las consecuencias que acabamos de listar, y eso provoca que no pueda tener bajo control todos los detalles de una situación tan compleja como conducir un vehículo dentro del mega tráfico normal de una ciudad.

¿Qué hacer si te da sueño conduciendo? Es importante que, si estás conduciendo y tienes sueño, te estaciones en un lugar adecuado y eches una siesta antes de seguir. Las leyes del tránsito permiten este tipo de prácticas, en aras de evitar algo que se sabe perfectamente: la somnolencia al volante es riesgo de accidente.

Otras cosas que puedes hacer si tienes sueño mientras conduces, son:

·        Sentarte en la postura correcta.

·        Estacionarte y dar un paseo antes de continuar.

·        Cambiarte de ropa y usar una más cómoda.

·        Si es un viaje largo, detenerte y descansar cada 2 horas.

·        Pedirles a los demás pasajeros que no se duerman (especialmente los adultos).

·        Consumir abundante líquido, para evitar que la deshidratación te produzca sueño.

·        No consumir alimentos que provoquen digestiones largas o complicadas.

·        Si vas a consumir café, que no sea demasiado: la atención alterada puede ser tan inexacta como la atención con somnolencia.

·        Redoblar la precaución en el último tramo, en que se tiende a relajar la atención debido a la sensación de llegada.

Cómo se ve afectada tu salud

Investigaciones realizadas demuestran que: 1 noche sin dormir provoca irritabilidad y torpeza, 2 noches sin dormir generan confusión mental y falta de coordinación, 5 noches sin dormir generan alucinaciones, y de ahí en adelante, si no se tiene un sueño reparador, empieza a ponerse en peligro la vida.

Pero sin llegar a esos casos extremos de experimento, digamos que si tienes el dilema de “duermo pero no descanso”, debes resolverlo, pidiendo asistencia de especialistas si es necesario. En términos puramente clínicos, o sea, de síntomas de enfermedades y sus causas, el mal descanso tiene evidentes relaciones con los trastornos de salud. Es decir, no se trata de prejuicios, bulos o conspiranoias cuando decimos que el mal descanso trae problemas de todo tipo:

Genera ansiedad

Una investigación estadounidense realizada con 326 pacientes, establece una relación directa entre el insomnio y diversos tipos de ansiedad. Los tratamientos de terapia cognitiva conductual (TCC) sobre los síntomas de ansiedad eliminaron la ansiedad pero no el insomnio en muchos de los pacientes, lo cual podría estar indicando que en esos casos el insomnio forma parte de las causas de ansiedad, y no viceversa.

Depresión

Hasta un 20% de la población sufre algún trastorno depresivo mayor (TDM), y eso con frecuencia está relacionado con alteraciones del reloj biológico. Está estudiado que cuando una persona no duerme lo suficiente, puede sufrir de depresión. Los trastornos de los ritmos circadianos (entre ellos, estar en vigilia durante la noche y dormir durante el día), son un síntoma frecuente en pacientes deprimidos. Una de las causas de esta relación sueño-depresión pudiera ser la hormona melatonina, que tiene estrecha influencia tanto en el sueño como en los estados de ánimo.

Mayor probabilidad de estar enfermo

La falta de descanso afecta la parte de nuestro sistema nervioso que controla la respuesta inmunitaria. Es por eso que se dice que descanso y salud siempre van juntos. No dormir bien, a la larga te hace más vulnerable a las enfermedades.

Aumento de peso

Si te acostumbras al mal descanso, no podrás evitar subir de peso hagas lo que hagas para impedirlo. Dormir menos de 6 horas al día aumenta el nivel de grasa corporal, aunque sigas una dieta sana o hagas ejercicios físicos. Y sólo será la grasa lo que aumente, porque en cambio el tejido muscular se verá reducido por la falta de sueño.

Dificultad para concentrarse

La falta de descanso afecta directamente el sistema nervioso a nivel cognitivo. Si el cerebro no descansa ni puede realizar las labores de detoxificación (que sólo puede hacer mientras dormimos), se reducen las facultades como la concentración, la memoria y la toma de decisiones, e incluso se generan recuerdos falsos.

Cómo recuperar los hábitos saludables de descanso

Si tienes hábitos de mal descanso, tendrás que perseverar para recuperar los buenos hábitos de descanso y la salud. Para empezar, debes establecerte un horario en el que siempre te acuestes a dormir. Por ejemplo, después de las 10 de la noche y siempre antes de medianoche. A esa hora el cuerpo mismo sentirá que ya quiere acostarse a descansar, y te lo indicará probablemente con bostezos.

Para tener un sueño reparador, es conveniente que a la hora de dormir la actividad del hogar cese o se reduzca al mínimo, que en el dormitorio haya ausencia de luz y reine la mayor tranquilidad.

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