¿Cuál es la mejor postura para dormir sin dolor de cervical? | Blog Nubett

¿Cuál es la mejor postura para dormir sin dolor de cervical? | Blog Nubett

Si buscas la mejor postura para dormir sin dolor de cervicales, has llegado al lugar indicado. Amanecer con molestias corporales es un síntoma bastante común después de haber dormido mal. En Nubett nos interesa que tengas un buen descanso. Por eso, te daremos los mejores consejos para que tengas una buena postura para dormir y no padecer el molesto dolor de cervicales.

¿Qué es el dolor de cervical y cuáles son sus causas?

Como dolor de cervical o cervicalgia, se conoce a un padecimiento que afecta las partes blandas que hay alrededor del cuello, tales como músculos, ligamentos, nervios, articulaciones, discos, etc. Esta molestia o dolor puede también abarcar parte de los brazos y la espalda. Si quieres saber si tú estás padeciendo de cervicalgia o dolor de cervical, a continuación, te listamos los síntomas:

       Dolor en el cuello y sus alrededores.

       Dificultad para realizar algunos movimientos o para adoptar una postura.

       Tener contractura o zonas rígidas en los músculos relacionados con el cuello.

       Mareos, dolor de cabeza o cefaleas.

       Molestias al mover los brazos y sensación de hormigueo.

La cervical está compuesta por las 7 vértebras más pequeñas en la cima de la columna vertebral. Gracias a la cervical se une la cabeza con el tórax. De la cervical dependen todos los movimientos que hacemos con la cabeza, gracias a que es una de las zonas más móviles de nuestra columna. El poder realizar cualquier actividad que conlleve atención, como conducir, estar en un escritorio, trabajar, etc., depende 100 % de la cervical. Es por esto que resulta tan molesto para las actividades cotidianas padecer de dolor de cervical.

Suelen ser varios los factores que pueden afectar a la cervical. Entre ellos tenemos factores degenerativos, que pueden aparecer con la edad o con alguna enfermedad. Pero los factores más comunes que provocan dolor de cervical son las malas posturas. Una mala postura mientras realizamos alguna actividad frecuente que dure horas, generará dolor de cervical.


Así mismo, las malas posturas durante el sueño son una fuente importante del dolor de cervical. Es por eso que en Nubett te queremos mostrar la mejor postura para dormir y evitar padecer de dolor de cervicales.

Dormir sin almohada: ¿es bueno o malo para la salud?

Como vimos arriba, una de las costumbres que más causan dolor de cervical es dormir mal o tener una mala postura al dormir. La mala postura durante el sueño hace que todo nuestro peso caiga sobre un lado, en un músculo o parte blanda, mientras todo el cuerpo está relajado. Si en este momento nuestro cuello tiene una mala postura, esta se potenciará con todo el peso de la cabeza relajada. El resultado es que, al quedar esta parte del cuerpo presionada durante horas, tendremos dolor de cervical al levantarnos.

Uno de los puntos que debemos tomar en cuenta en el momento de adoptar la mejor postura para dormir es nuestra almohada.  Y seguro te preguntarás si es bueno o malo dormir sin almohada. La respuesta varía según cada persona y sus hábitos de sueño. Pero en general no se recomienda a la mayoría de las personas dormir sin almohada.

La almohada es un accesorio de descanso que ayuda a alinear la espalda y el cuello, para lograr una postura neutral durante el sueño. Pero es importante usar una almohada adecuada que nos permita una buena postura según la posición que usemos para el descanso. El uso de almohadas que no se adecuen a nuestra necesidad puede ser un factor que provoque dolor de cervical.

Por tanto, tenemos que saber que lo más importante para lograr la mejor postura para dormir es lograr una postura neutral. Sea que podamos dormir sin almohada o dormir con almohada, lo importante es tener una postura neutral durante el sueño, en la que se mantengan alineadas la columna vertebral con la cervical. Durmiendo de esta manera, no importa en qué posición descansemos. Siempre que logremos una postura neutral, no padeceremos los molestos dolores de cervical.

A continuación, veremos qué beneficios o perjuicios pueden causarnos dormir sin almohada.

En qué casos es bueno dormir sin almohada

       Dormir sin almohada es beneficioso para las personas que son capaces de mantener una postura boca arriba durante todas las horas de sueño. Sobre todo si tienen un colchón que brinde apoyo y alivie los puntos de presión. Esta posición promueve una alineación neutral que permite dormir sin almohada.

       También para aquellos que tienen poco peso corporal puede ser beneficioso, ya que no ejercen mucha presión sobre la cervical.

       Los niños pequeños deben así mismo dormir sin almohada ya que no padecen de ningún problema en la columna, tienen una posición natural durante el sueño y una columna vertebral que es aún flexible.

       Se recomienda también dormir sin almohada a las personas que descansan boca abajo, ya que la almohada puede dificultar la respiración, al quedar la cara sumergida en la misma. Además, esto puede provocar un giro de la cabeza que evita un ahogo que cause la desalineación entre la columna y el cuello, lo que generaría dolor de cervical.

Beneficios de dormir con almohada

Para la mayoría de las personas y posiciones de descanso, se recomienda el uso de una o de varias almohadas. Como hemos dicho, la almohada hace que podamos dormir bien, gracias a que ayuda al cuerpo a lograr una postura neutral. Las almohadas son recomendables en los siguientes casos:

       Personas que se mueven mucho durante la noche y que no acostumbran a quedarse en una sola posición. En este caso se encuentra la mayoría de las personas. La almohada será imprescindible para mantener la postura neutra. Pero hay  que tener en cuenta que debemos usar la almohada apropiada para cada posición.

       Dormir de lado es de las posturas que la mayoría de los expertos consideran más saludable para la salud del cuerpo. Es muy sana para la espalda y la cervical si logramos usar la almohada adecuada. Se recomienda una almohada alta para poner entre ambas piernas y una almohada más baja para apoyar la cabeza.

       En la posición boca abajo se recomienda dormir con una almohada baja, que no permita que la cabeza se hunda y nos corte la respiración.


Estiramientos antes de ir a dormir y al despertar

Si ya tienes dolor de cervical y quieres disfrutar de un mejor descanso cuando duermas esta noche, te recomendamos algunos ejercicios de estiramiento que puedes hacer antes de irte a la cama y al levantarte. De este modo estarás ayudando a tu cervical a relajarse y a estirar todas las zonas blandas y vértebras que han quedado prensadas por una mala posición durante el sueño.

Estos ejercicios los podemos hacer de manera muy fácil, ya que no requieren ninguna inversión. Los podemos hacer desde la comodidad de nuestra casa o en el mismo dormitorio. Puedes hacer de 3 a 5 repeticiones de todos estos ejercicios, en dependencia de tu condición física.

Ejercicio 1

a)      En posición sentada, apoya tu mano derecha en el lado izquierdo de la cabeza, sobre los mofletes y la oreja.

b)      Luego lleva con tu mano la cabeza hacia el lado derecho, en dirección al hombro. Trata de presionar tu cabeza sobre el hombro de forma suave, siempre atendiendo a lo que vayas sintiendo.

c)      Repite este movimiento varias veces, y luego hazlo hacia el otro lado.

d)      La mano que no esté activa debes colocarla detrás de la espalda con la palma mirando hacia arriba.

Ejercicio 2

Puedes ponerte compresas calientes en la cervical, así como darte una buena ducha de agua caliente. Es mejor usar agua caliente y no fría para aliviar el dolor cervical.


Ejercicio 3

a)      En posición sentada, abraza con tu mano funcional la parte de atrás de tu cuello.

b)      Luego deja caer todo el peso de tu cabeza sobre la mano.

c)      Mueve la mano apretando y soltando el cuello para lograr un balanceo.

d)      Luego vuelve el cuello a la posición inicial y repite las veces necesarias.

Ejercicio 4

Si tu dolor llega a los brazos y omóplatos, puedes realizar el siguiente ejercicio:

a)      De pie, con las piernas separadas a la misma anchura de la cadera, entrelaza ambas manos y ponlas hacia adelante, con las palmas mirando hacia afuera.

b)      Estira lo más que puedas hasta que sientas que se mueven los omóplatos y que se curva la zona de las vértebras dorsales.

Ejercicio 5

a)      En posición sentada, cruza los dedos de ambas manos por detrás de la cabeza en la parte de arriba de las orejas.

b)      Acerca los codos hasta que queden en paralelo.

c)      Empuja suavemente con las manos la cabeza tratando de unir la barbilla con el pecho. Mantén esta posición durante 10 segundos.

d)     Sentirás cómo se estiran los músculos de cuello y experimentarás cierta tensión en la zona dorsal y lumbar. Vuelve a la posición inicial y repite el ejercicio.

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